Archive en septiembre 21, 2015

Temas electorales pendientes

La Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) ha comenzado a debatir las posibles modificaciones al código electoral panameño.

Algunos temas que deberían tratarse, en mi concepto, son los siguientes:

1. Que nunca se anule una elección realizada, por cuestionamientos de donantes que son adjudicatarios de contratos públicos, ya que esto es un error jurídico, debido a que el contrato público, es un acto administrativo, que goza del principio de legitimidad.

2. Impulsar la carrera electoral. Los magistrados no le han dado al momento, celeridad a este proyecto que le daría estabilidad en sus cargos, a todos los funcionarios que entren al Tribunal por concurso de méritos.

3. Eliminar la barrera que impide que los aspirantes de libre postulación, contraten propaganda política en los medios, hasta que sean considerados como candidatos; sin embargo, los partidos políticos, tienen paso expedito para que puedan pautar propagandas, como les parece.

4. Que el Tribunal Electoral, no pretenda censurar, videos que transiten por Internet y por YOU TUBE, dizque para que no afecten la imagen de candidatos, debido a que esto, atenta contra el principio de la neutralidad de la red.

5. Actuar con sensatez y pertinencia, en la regulación, de lo que es la campaña sucia, a la luz del código electoral.

6. Que no haya tope alguno, en el número total de los candidatos independientes, que pueden correr para un cargo.

7. Modificar el tema del cociente y medio cociente electoral, que hoy beneficia a la partidocracia.

8. Poner un tope en el financiamiento privado.

9. Que puedan ser fiscalizadas las donaciones privadas y el subsidio público de los candidatos y partidos, por el pueblo, de forma oportuna.

El futuro de Panamá

Como panameño, me gustaría observar un Panamá, que cuente con lo siguiente:

Haya mucha inversión local y proveniente del exterior. Se revitalice la economía.

Haya evidente prosperidad para nacionales y foráneos.

El nacional tenga oportunidad de comprar edificios costosos, habitar con su familia y pueda cómodamente pagar su hipoteca.

Los hijos de panameños puedan fácilmente acceder a instituciones escolares de alta calidad, no mayormente los hijos de extranjeros.

Mayor cantidad de panameños tengan acceso a la adquisición de una segunda vivienda para descanso.

Los restaurantes de lujo y lugares de placer, sean utilizados por panameños, mayormente.

El panameño tenga oportunidad efectiva de acceder a préstamos y asesoría para emprender un negocio rentable, estable y para un público de lujo y/o clase media. Los grandes negocios, no sean mayormente para el extranjero.

Exista una política de asignación porcentual de tierras para la venta al foráneo. Que se garantice la tenencia al panameño y a las futuras generaciones.

Puedan llegar extranjeros a invertir, convivir con el panameño y no se note la desigualdad económica, tan marcada actualmente.

El panameño tenga subsidios y asistencia que representen oportunidades para salir de la pobreza.

La justicia se aparte de los intereses políticos.

Exista la justicia y equidad, por el bien mayor del panameño, y no los intereses mezquinos de unos pocos panameños.

Los gobiernos planifiquen, construyan para la mayoría de los panameños, no para los intereses de la partidocracia, de sus donantes, y unos pocos allegados a sus gestiones gubernamentales.

Exista una cultura, desde el gobierno, para acabar con el juega vivo.

La educación sea prioridad del gobierno y que incluya el idioma inglés de carácter obligatorio, para prepararnos a afrontar las nuevas oportunidades comerciales.

Exista un plan maestro de Estado para desarrollar, por ejemplo, un área de desarrollo turístico, de calidad mundial, e invitar empresas extranjeras de gran prestigio para establecerse en la costa atlántica (desde Coclé a Colón), fomentando un área para el desarrollar nuevas fuentes de trabajos (tipo Cancun). Formular proyectos grandes y buscar fuentes de financiamiento internacional, sin vender nuestra soberanía.

Existan planes de Estado a ser desarrollados en los próximos 15 -20 años, repletos de macroproyectos de gran impacto en el desarrollo socioeconómico del país, el principal beneficiario sea el panameño de a pie.

La televisión, que no mostrara tantas novelas, que influyen negativamente en la conciencia del que las ve.

La corrupción sea exhibida publica y ejemplarmente, tanto a nivel gubernamental, político y particular.

Exista una nueva constitución y no prevalezcan los interese mezquinos de una clase o los tres órganos del Estado, que no se cubran los unos a los otros y exista la certeza del castigo.

Existan valores, fuertemente cimentados en la sociedad: amor, honestidad, respeto, integridad, desprendimiento, conmiseración por el compatriota y foráneo, especialmente por el huérfano, la viuda, el desprovisto de recursos y sobre todo la tolerancia.

Con la ayuda de todos y tomando buenas decisiones, ese País lo vamos a podemos tener. Dios bendiga a Panamá.