Archive en octubre 2018

Los problemas de nuestra justicia

 

Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía.” Séneca

 

¿Que alguien me explique por favor, por qué  a personas investigadas, por la misma comisión de supuestos delitos, estén en detención unos y otros investigados no?

¿Que alguien me explique por favor, por qué  los hijos del pueblo, que cometen infracciones, no gozan de las mismas medidas, que los de alto perfil investigados?

¿Que alguien me explique por favor, por qué  los casos contra los Diputados, en la Corte Suprema de Justicia, se demoran en exceso y no existen condenados?

¿Que alguien me explique por favor, por qué algunas personas de alto perfil, cuestionados en la presente administración pública, no son sometidas a los rigores procesales, que tuvieron los de la administración pasada, en similares causas?

 

Posibles causas.

 

La politización de la justicia. A veces la justicia responde sólo a casos concretos.

La falta de capacidad en algunos de los organismos encargados de administrar la justicia.

La falta de unificación en los organismos rectores, para la ejecución de algunas medidas.

La falta de rendición de cuentas de las autoridades, hacía la ciudadanía.

Las instituciones penales y penitenciarias, no funcionan bien.

La falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades, cuando se conoce por algún medio, que se ha resquebrajado el orden legal.

Sistema procesal defectuoso.

Deficiente presupuesto otorgado.

Carencia de integridad en algunos funcionarios.

La mora judicial.

La falta de estabilidad, en algunos operadores judiciales.

 

¿Intercambio legislativo?

Los ciudadanos tenemos que fiscalizar para que la aprobación de la ley que permite elevar el gasto público por parte de los diputados, no se convierta en un intercambio en favor de éstos, para con el aumento del presupuesto de la Asamblea Nacional en millones de dólares, que les permitiría ejecutar prácticas cuestionables en tiempos electorales.

La función principal de un diputado panameño es la de expedir leyes, pero que sean necesarias para el cumplimiento de los fines del Estado y acorde con las funciones de cada organismo público al momento de su creación. (Artículo 159 constitucional).

No es procedente, que los diputados tengan la posibilidad de apoyar a las personas, por medio de planillas y/o contratos, con la finalidad de catapultarse en los futuros comicios, por un lado, y por el otro, no hay la certeza de que las labores asignadas,  cumplan el fin propuesto, por la falta de controles efectivos.

Adicional, los cuestionados contratos radiales en materia de publicidad, encontrarían un soporte monetario al aumentarse el presupuesto de la Asamblea Nacional, para seguir desarrollándose en completa libertad.