DEBE LIMITARSE LA EXTRANJERIZACIÓN DE TIERRAS EN PANAMÁ

DEBE LIMITARSE LA EXTRANJERIZACIÓN DE TIERRAS EN PANAMÁ

Por: Dr. Ernesto Cedeño Alvarado
@ernestocedeno

Países como Brasil, Canadá, EE.UU y Argentina, para dar algunos ejemplos, han comprendido que debe limitarse la extranjerización de tierras, no con un ánimo xenófobo, ni para discriminar a los extranjeros, sino para buscar la preservación de un recurso que es estratégico y no renovable para los nacionales.

Recientemente en Argentina se aprobó la idea comentada que establece que el porcentaje de tierras en poder foráneo no deberá superar el 15 por ciento del territorio nacional y que los extranjeros no podrán comprar más de mil hectáreas por región. Además, según el texto aprobado, que no prevé retroactividad y por tanto no vulnera derechos adquiridos, de ese 15 por ciento total no podrá haber más del 30 por ciento en manos de “personas físicas o jurídicas de una misma nacionalidad”.

En Panamá debiera haber similar tesis, en proporciones guardadas, de acuerdo a nuestra extensión territorial y población, como ideal, para conservar nuestra identidad, valores, cultura, folclore, patriotismo y sobre todo, para dotarle al nacional, finalmente, uno de los principales recursos en el mundo presente y futuro: La Tierra.

Reconozco que poco es lo que valoran, los políticos criollos, la identidad panameña y por eso no tienen suficiente, visón patriótica de futuro, en este concepto.

Algunos síntomas que evidencian, una crisis de identidad en Panamá.

1. La poca efervescencia que existe para celebrar, hoy, nuestras efemérides patrias en la población. Otrora, cuando se cantaba el himno nacional, se prohibía la circulación de autos, el caminar de las personas, de igual forma se obligaba a cantar el himno nacional a los estudiantes en las escuelas, etc. Hoy estas prácticas, ya casi son un mito.
2. La proliferación de celebraciones de fiestas foráneas, en Panamá.
3. Las abundantes regularizaciones extraordinarias de extranjeros en Panamá, que se hacen en contradicción, del verdadero sentido y alcance de las leyes migratorias.
4. El otorgamiento de permisos especiales laborales, a extranjeros regularizados extraordinariamente, al margen de lo que dispone la Constitución Política y el Código de Trabajo.
5. La aceptación política, de muchos, hacia la promulgación de leyes como la de la ANATI y la de titulación de terrenos cercanos a islas y costas, que aunque en su filosofía es plausible (dotar de tierra al pobre) el resultado final es desastroso, toda vez que hace posible que extranjeros se apropien, por su poder adquisitivo, de los terrenos valiosos de la población, a valor irrisorio.

¿Que vamos hacer como Nación hoy, para hacer viable que los panameños que nazcan en el futuro, puedan tener un pedazo de tierra, en Panamá?

La respuesta, en primera instancia, la tienen nuestros políticos, que deberán legislar lo propio, y por otro lado, nosotros, los electores, que somos los que escogemos, a nuestros gobernantes, en elecciones populares.

¡Paisano mió panameño tu siempre respondes si, aprende a decirle no a lo que dices si¡

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