Archivar en febrero 6, 2014

¡ Que no se debe hacer, en las inauguraciones de obras públicas o en actos oficiales ¡

En las inauguraciones de obras públicas o en actos
oficiales no se debe hablar de asuntos políticos electorales, por prudencia.

Algunos funcionarios con mando y jurisdicción, pudieran verse tentados a emitir
frases en contra o en favor de partidos y/o candidatos, pero esto no debe practicarse,
pues pudiera considerarse violatoria de la ley patria.

¿Qué dicen las normas?
Decreto No. 20 de 23 de 2003 del Tribunal Electoral.

La norma reza así.

Decreto No. 20 de 23 de junio de 2003

Artículo 3 Fuera de su horario de servicio, todo funcionario público es libre
de hacer, campaña a favor o en contra de los partidos o candidatos, siempre que
no sea con ocasión de la inauguración de obras públicas ni en actos de carácter
oficial, aunque sean velados los medios empleados a tal fin.

Artículo 4. Los funcionarios públicos que han accedido a su posición por
mandato popular, tienen plena libertad de activarse a favor o en contra de los
partidos o candidatos, a cualquier hora, siempre que no sea durante la
inauguración de obras públicas y demás actos de carácter oficial, aunque fueren
velados los medios empleados a tal fin.

La anterior regulación, se desprende del artículo 136 del texto constitucional
patrio.

Constitución

ARTÍCULO 136. Las autoridades están obligadas a garantizar la libertad y
honradez del sufragio. Se prohíbe:

1. El apoyo oficial, directo o indirecto, a candidatos a puestos de elección
popular, aun cuando fueren velados los medios empleados a tal fin.

Foros y Debates Presidenciales


En el proyecto de ley 292 que pretendía reformar el código electoral en gran
manera, se introducía el artículo 201-A que obligaba al Tribunal Electoral a
promover dos debates presidenciales televisados en cadena nacional, el primero
dentro de los quince días siguientes al cierre de las postulaciones, y el
segundo quince días antes de las elecciones, los cuales se transmitirían, sin
costo alguno por parte de los medios. 
Con esta medida se buscaba promover las campañas
electorales en las que los candidatos tuvieran espacios para presentar sus
ideas y los electores de escucharlas.

Como quiera que esta propuesta no fue aprobada en la Asamblea Nacional, es por
lo que no le fue permitido al Tribunal Electoral el organizar los debates
anhelados, ya que los funcionarios solo pueden hacer lo que la ley prevé
(principio de estricta legalidad); por lo que serían ahora las organizaciones
sociales con credibilidad, las que tendrán a su haber en Panamá, tan loable
misión.

Aspectos positivos y negativos de los foros y debates.

Aspectos positivos

1. Hace que el auditorio permita escuchar activamente y de manera crítica, las
propuestas que se les presenten.

2. Evidencia un grado de interés del orador hacia su auditorio, al cual
invierte tiempo efectivo en querer mostrar una idea.

3. Puede encontrarse soluciones futuras a un problema específico.

4. Puede ayudar al elector, a tomar una decisión.

5. Permite que el auditorio, conozca temas novedosos.

Aspectos negativos.

1. Desfavorece a los que no dominan la oratoria.

2. Presiona al orador a concentrarse.

3. Podría desfavorecer a un orador, por una interpelación capciosa.

4. Si se escoge a un mal moderador, puede permitir que el debate se torne parcializado,
grosero e insípido.

5. Si es mal organizado el debate, podría servir para desfavorecer y/o
favorecer, a determinados oradores.

6. Podría facilitar que el organizador estableciera
y sin consultar con nadie, un sistema de evaluación de los expositores, poco
científico, para desfavorecer a alguien en especial.
7. Podría facilitar a un organizador corrupto, que
poblara el auditorio con concurrentes hostiles, con fines aviesos.

¿Los medios de comunicación pueden restringir las cuñas políticas?

El señor Presidente de la República,
expresó en su cuenta de twitter, lo que sigue: “Solamente en países NO
democráticos los medios restringen las cuñas políticas. Esto NO es libertad de expresión.
Será Panamá uno de ellos?
Sobre la inquietud del señor Presidente,
afirmo que en Panamá, ningún medio de comunicación social tiene la potestad de censurar
las cuñas políticas,  y si así lo hicieren,
violarían la ley y se estuvieran convirtiendo además, en destructores de la
libertad de expresión.
Fundamento  legal:
Código electoral.
Artículo 197.
En virtud del principio
constitucional de la libre empresa con responsabilidad social, los partidos
políticos y candidatos tendrán derecho a contratar  anuncios políticos pagados, bajo los
principios de no discriminación e igualdad de  oportunidades y condiciones.
Durante los procesos electorales,
el Tribunal Electoral realizará monitoreos de los  medios de comunicación social, para conocer el
grado de cobertura que cada uno de  estos
medios otorga a las nóminas presidenciales, independientemente de las cuñas o los
espacios que hayan sido contratados por éstos.
Artículo 198.
La propaganda electoral no está
sujeta a censura previa ni al pago de ninguna tasa,  gravamen o impuesto, nacional o municipal.
Constitución
ARTICULO 37.

Toda
persona puede emitir libremente su pensamiento de palabra, por escrito o por
cualquier otro medio, sin sujeción a censura previa; pero existen las
responsabilidades legales cuando por alguno de estos medios se atente contra la
reputación o la honra de las personas o contra la seguridad social o el orden
público.

El libertinaje de expresión en Panamá


La libertad de expresión es el derecho que tiene la persona para emitir opiniones y expresiones diversas. Este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.  Artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Ahora  bien, el libertinaje de expresión, es la facultad que tiene todo individuo de emitir expresiones diversas y opiniones sobre ideas, desenfrenadamente, es decir, sin importarle lo que dicen, como lo dicen y en qué momento lo dicen.
En mi país, galopan algunos sobre la cabalgadura del libertinaje de expresión, cuando a menudo, se percata uno, en los diversos medios de comunicación social, que hay personas, que por medio de éstos, denigran la imagen y la honra de otros congéneres, sin remordimiento alguno, y peor aún, sin contar, en algunas ocasiones, con las pruebas que corroboren sus dichos; violando con ello, la Convención Americana de los Derechos Humanos que reza que: “No se debe irrespetar los derechos o a la reputación de los demás”. (Artículo 13 de la Convención Americana de los Derechos Humanos).
Ésta práctica es corrupta, no edifica y debiera cesar.

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN COMO CONCEPTO



La Corte Interamericana de Derechos Humanos señaló que “la libertad de expresión es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática.

Es indispensable para la formación de la opinión pública. Es también condición para que la comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, esté suficientemente informada. (Corte Interamericana de Derechos Humanos. Opinión Consultiva OC-5/85, “La colegiación obligatoria de periodistas”, del 13 de noviembre de 1985, párrafo 70).

No obstante el planteamiento, la libertad de expresión, tiene limitaciones que se deben ponderar al momento de pensar ejecutar, cualesquiera acciones.

1. No se debe afectar la protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas. (Artículo 13 de la Convención Americana de los Derechos Humanos).

2. No se debe irrespetar los derechos o a la reputación de los demás. (Artículo 13 de la Convención Americana de los Derechos Humanos).

3. No se debe promover la guerra. (Artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

4. No se debe hacer una apología al odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia. (Artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

5. No se debe atacar de manera abusiva, la vida privada y familiar de un individuo. (Artículo V de la Declaración Americana de los Derechos Humanos).

6. No se debe atacar la vida privada, familiar, domicilio o correspondencia de un niño. (Artículos 15 y 16 de la Convención sobre los Derechos del Niño).

El que afecte las disposiciones transcritas, podría afrontar, las consecuencias ulteriores de sus decisiones, ante los tribunales pertinentes.

¿Qué supremo derecho tiene el comunicador de su expresión? El de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones y el difundirlas, por cualquier medio de expresión. (Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos).

¿Que no deben hacer, los gobernantes? El restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos. (Artículo 13 de la Convención Americana de los Derechos Humanos).

El amor al País

Decimos que amamos al país; pero no les enseñamos valores a nuestros
hijos y ni practicamos los mismos.
Decimos que amamos al país; pero deseamos acceder a un cargo
púbico, únicamente para ver, cómo podemos resolver ilícitamente, nuestras
necesidades.
Decimos que amamos al país; pero no valoramos al semejante.
Decimos que amamos al país; pero practicamos la cultura del
juega vivo en nuestras acciones.
Decimos que amamos al país; pero sembramos cizaña, en los
medios de comunicación y en las redes sociales, indignamente.
Decimos que amamos al país; pero nos hacemos los dormidos en
los colectivos para no brindar cortesía, a las damas y a los adultos mayores.
Decimos que amamos al país; pero arrojamos basura en las
calles de manera desagradable.
Decimos que amamos al país; pero nos da igual cuando izan o arrían
la bandera o cuando cantan el himno nacional.
Decimos que amamos al país; pero no nos interesan los actos cívicos.
Decimos que amamos al país; pero juzgamos a los demás, según las
apariencias y no con justo juicio.
Decimos que amamos al país; pero no respetamos los bienes
ajenos.
Decimos que amamos al país; pero no nos interesa participar en
los procesos, de toma de decisiones.
Decimos que amamos al país; pero nos resistimos a cumplir las
leyes.
Decimos que amamos al país; pero no pagamos los impuestos.
Decimos que amamos al país; pero no mantenemos nuestras
tradiciones culturales.
Decimos que amamos al país; pero no respetamos sus
instituciones.
Decimos que amamos al país; pero no vigilamos el correcto desempeño,
de los funcionarios que hemos elegido.
Decimos que amamos al país; pero no damos buenos ejemplos con
nuestra conducta.