Absolución de Martín Torrijos Espino

Absolución de Martín Torrijos Espino


El Pleno de la Corte Suprema de Justicia en decisión del 7 de agosto de 2014, pero
que acaba de salir en limpio a la luz jurídica, decretó la nulidad del sumario
seguido en el caso CEMIS, sólo en lo que respecta al señor Martín Torrijos
Espino.
El ponente del fallo fue, Efrén Tello
y lo avalaron Luis Fábrega, Delia Carrizo de Martínez, (con voto razonado),
Luis Mario Carrasco (con voto razonado),  Oyden Ortega (con voto razonado), Víctor
Benavides (con voto razonado), Secundino Mendieta, Gabriel Elías Fernández (con
voto razonado),  y salvaron su voto, Harry
Díaz y Luis Mario Carrasco.

Fundamento técnico.

No se le garantizó el respeto a la garantía del fuero penal electoral de que
gozaba otrora, como Secretario General del PRD, no obstante, se ordenó la
reapertura de la investigación y hasta se le indagó, aunque ni él invoco la
prerrogativa en tiempo oportuno, ni mucho menos su abogado.

Fundamento legal.

Decreto 11 de 28 de abril de 2008 del Tribunal Electoral.

Artículo 5: El fuero penal electoral surtirá efectos en todos los procesos
judiciales, policivos y administrativos cuando estos últimos involucren la
imposición de una pena de arresto, y por lo tanto, las autoridades encargadas
de investigar y administrar justicia deberán tomar las medulas pertinentes para
garantizar el respeto a dicha garantía procesal, so pena de viciar de nulidad
lo actuado.

Artículo 10: Tan pronto una persona amparada por el fuero penal electoral, lo
invoque, o la autoridad a cargo del expediente correspondiente tome
conocimiento del mismo por cualquier vía, deberá suspender el proceso y
solicitar al Tribunal Electoral el levantamiento del fuero, so pena de viciar
de nulidad lo actuado.

La Corte interpretó que el Fiscal- Magistrado debía haber aplicado el beneficio
del investigado pues era un hecho notorio su condición como secretario general
del PRD, independientemente de que no se rogó la aplicación de su garantía
procesal, en el tiempo debido.

Dijo la Corte “En ese sentido, para una autoridad que representa la más alta
Magistratura Judicial de la República, y que tiene sede en la propia capital,
debe constituir un hecho cierto, y de su pleno conocimiento, la realización de
procesos electorales tanto generales, como de los partidos políticos (llámese
elecciones primarias o internas). La notoriedad de ello evidentemente deriva de
la publicidad que reciben dichos eventos, cuya trascendencia es debidamente
documentada por los distintos medios de prensa (lo que hoy en día se eleva con
la cantidad y calidad de información que fácilmente se obtiene a través del
internet); más a ello se suma que el inicio, adelanto, cierre, e incluso
detalles de sus participantes (como autoridades o candidatos), es comunicado,
de forma continua y permanente, a través del Boletín del Tribunal Electoral,
órgano oficial de divulgación de dicha entidad…”

“…De lo anterior se concluye, sin mayor esfuerzo,
que lo que produce la nulidad de lo actuado es la negligencia de la autoridad
competente para procurar el respeto del fuero penal electoral del sujeto
respectivo, lo que implica un acto omisivo por parte de ésta, es decir que conociendo
la existencia de un hecho, obvia la aplicación de la norma correspondiente, y
así se configuraría la violación sugerida por el letrado que antagoniza la
investigación, y sobre esto regresaremos más adelante”
“Reiteramos que nuestras consideraciones (para
poder considerar notorios los hechos en mención, por tanto evidente el deber
del investigador de prevenir la transgresión de una garantía procesal y en
consecuencia una decisión inhibitoria como a la que nos aprestamos), parten de
los niveles críticos que demandan el escenario material que hemos descrito a lo
largo de esta resolución, en donde resulta sumamente cuestionable, al punto de
ser censurable, que ante la envergadura de los sujetos procesales (el imputado,
y la Corte a través del Fiscal comisionado) se pasen por alto cuestiones tan
elementales para la concreción de un debido proceso; pues, sin duda alguna, los
criterios evaluativos de la notoriedad, y por tanto del conocimiento de la autoridad
por cualquier vía, muy distintos serían ante un diferente cuadro fáctico y
frente a otros sujetos procesales, sin que ello constituya una dualidad de
criterios, sino una ponderación que, a partir de la sana crítica, procura
apegarse a los derechos y garantías que rigen el proceso”.

Discrepancia de quien escribe.

A mi juicio el investigado Torrijos había renunciado tácitamente a su
prerrogativa y no debía haberse admitido su incidente presentado. 


La secretaría general del Tribunal Electoral informó a la Corte que Torrijos
del 5 de octubre del 2009 hasta el 13 de marzo de 2011 tenía fuero penal
electoral, sin embargo, ni él, ni su defensa le advirtieron a la Corte tal
condición, dentro del proceso en tiempo oportuno, sino que fue el 12 de junio
del 2012 cuando se interpuso el incidente de controversia, para pedir la
nulidad de lo actuado, por su antigua condición.

Cuando se pierde el derecho del fuero.


Decreto 11 de 28 de abril de 2008 del Tribunal Electoral

Artículo 4: El fuero Penal Electoral se pierde en los siguientes casos:

1;…

2)…

3)…

4) Cuando el amparado no lo invoque en la primera comparecencia ante la
autoridad, y, en caso de los procesos en curso, cuando no lo alegue por escrito
en el término de 10 días hábiles siguientes a la fecha en que lo adquirió.

Artículo 7…

La renuncia tácita se da cuando el amparado no la invoca en la primera
comparecencia ante la autoridad, y, en los procesos en curso, cuando no la
alegue por escrito dentro de los 10 días hábiles siguientes a la fecha en que
adquirió el fuero.

Contraste con un precedente anterior de la misma Corte.

“Frente a las consideraciones emitidas por el Tribunal Electoral, el
Despacho advierte que el señor Rogelio Ramos rindió indagatoria el 24 de abril
de 2008, dentro del proceso seguido en su contra por el delito contra la vida y
la integridad personal en perjuicio de Osvaldo Lorenzo Pérez (q.e.p.d.), tal
como se señala en la diligencia de 10 de julio de 2008 (fs. 38-53), es decir,
antes de candidatizarse como diputado, y a pesar de ello, esto es, después de
haber sido postulado por el Partido Liberal al cargo de Diputado el 1 de
septiembre de 2009, a pesar de tener conocimiento que gozaba de fuero
electoral, no presentó su solicitud por escrito dentro del término que se
establece en el cuarto párrafo del artículo 7 del decreto 11 de 28 de abril de
2008, por lo que se entiende que renunció tácitamente al fuero electoral”
(Sentencia de 20 de enero de 2010)

Aunque respeto el fallo del Pleno en el caso CEMIS, mi humilde criterio es que
se le debió haber aplicado el mismo precedente ut supra (antes citado) de la
Corte al señor Torrijos y negarle por tanto, su incidente presentado y no se
entiende bien hoy, el cambio de la Corte en la interpretación del fuero penal
electoral.

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